Buscar
 
 

Resultados por:
 

 


Rechercher Búsqueda avanzada

Deja Tu mensaje!!!
IMPORTANTE:
ERES NUEV@?
Click AQUÍ para presentarte en el foro, es importante que leas las NORMAS para una buena armonía entre la comunidad.
Y si deseas unirte a cualquiera de los STAFF puedes pedir el ingreso a cualquiera de las administradoras. Y por último, que disfrutes tu estancia por acá.

Capitulo 4 y 5 de Trilogía Christalidah: Mundos Paralelos

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Capitulo 4 y 5 de Trilogía Christalidah: Mundos Paralelos

Mensaje por Leiram el Dom Mar 20, 2011 8:18 pm

Capitulo 4
Eícos

Estaba perdido entre sus labios, su cintura y sus caderas, describiendo todo con mis manos, solo espero que no tome las cosas como no son, porque sería una molestia, ya estoy cansado de lidiar con chicas que no se saben divertir, que creen que por un par de besos y toques en lugares específicos, y buenos siendo sincero algo….más, creen que ya nos tenemos que casar; y créanme yo les digo que es solo diversión y al principio están de acuerdo, pero luego de los besos quieren reclamarme como territorio privado.
- ¿Sabes que esto es diversión? ¿Verdad?- le recalqué entre besos.
- Si- susurró en mis labios.
-¿Entonces estamos bien?- le dije cerciorándome.
- Ya cállate ¿quieres?- me dijo aferrándose a mis labios.
Estamos en la parte trasera de un club cuyo nombre en estos momentos no recuerdo, saben a lo que me refiero; acabo de conocerla, llegue al club hace media hora, la vi, me gustó, hablamos y……aquí estamos. No tengo en mente pasar de solo besos con ella, hoy tengo prisa, mañana salgo de viaje , así que la jornada se acaba temprano. Me voy a Grecia, ahí está la familia de mis padres, él, mi madre y mis 4 hermanos vivimos en USA, en NY para ser más específicos, él y mi madre vinieron de retirada antes de que naciera, soy el 3er hijo, mi padre tiene un buffet de abogados, son los mejores y más famosos de todo NY y mi madre es Arquitecta e Ingeniera, si, dos carreras; cuando era pequeño siempre le preguntaba: ¿Por qué dos carreras? Y ella me respondía: -Para no tener competencia-; supongo que está bien, a la hora de hacer un proyecto la contratan a ella sola y le pagan por dos, ah y también tiene una constructora, de los más solicitados de NY; según ellos me envían a Grecia para que aprenda a ser responsable, me envían a trabajar a el museo de mi tío , tengo que quedarme allí 1 año o si no me tengo que olvidar de todos los lujos, esas fueron las palabras especificas de mi padre; supongo que tengo que seguir sus ordenes, me gustan los lujos. Así que todo un año rodeado de cosas muertas y viejas hasta que decida qué tengo que hacer con mi vida, es que ya tengo 21 años y ni siquiera me ha interesado la Universidad, eso dijo mi madre cuando le pregunté por qué, no es que no me guste la Universidad es que todavía no he decido que hacer con mi vida y todavía soy joven, puedo pensar por un par de años más.
-¿Cómo te llamas? –me dijo entre respiraciones entrecortadas.
-Eícos – le dije mientras deslizaba mis manos por sus caderas.
-Lindo nombre. – me dijo sonriendo entre mis labios.
- Supongo que mis padres estaban obsesionados con la Química Orgánica ¿y tu cómo te llamas?- le dije alejando mis labios de los suyos para verle el rostro, es bonita, muy hermosa, con esos ojos fieros y esa boca tentadora y el cuerpo bastante tonificado, se los puedo asegurar.
-Saely- habló, mirando a la profundidad de mis ojos verdes.
-Me gusta.- le dije volviéndola a besar y cerrando los ojos profundamente, dejándome llevar por el momento y cuando ya ni siquiera me encontraba en el planeta tierra algo me trajo de vuelta.
Fue un ruido sordo como de agua cayendo de una cascada pero tan apagado y corto que estuve a punto de dejarlo pasar, pero en el momento en que me lo proponía una voz me interrumpir, era una voz de chico, sonaba molesto, arrogante……. Y quien debería estar molesto era yo, el estaba interrumpiendo, ¿que no le enseñaron modales?
- Genial, no podíamos llegar en mejor momento.- dijo con voz agria.
Abrí los ojos, solté los labios de Saely, gire la cabeza hacia mi lado derecho, de ahí provenía su voz, dispuesto a decirle que si no le gustaba lo que veía que se largara , pero algo me detuvo, al principio no sabía qué era y me di cuenta que no era algo, era alguien, era ella, sus ojos, los más hermosos ojos que he visto en mi vida, unos ojos mezclados con el azul turquesa y el verde, y de ellos manaba una luz que los hacían casi transparente; sin saberlo estaba nadando en lo más profundo de ellos.

- Perdón- dijo Saely- ¿Se les ofrece algo?- habló en tono agrio, aun entre la pared y mi cuerpo.
- Si – dijo la chica cuyos ojos me tenían hipnotizado.
- Pues como puedes ver estamos un poco ocupados por aquí, así que, ¿por qué no haces una cita y vuelves luego? – le dijo Saely mirándola mal, supongo que sintió envidiam.
- ¿Y quién te dijo que es contigo que queremos hablar?- le dijo el muchacho entrecerrando los ojos y dando un paso hacia delante cubriendo a la chica, defendiéndola; era alto, muy alto y musculoso, incluso más que yo.
- ¿Y qué quieres conmigo?- le dije todavía sin apartar la vista de la chica y viendo como los otros acompañantes de ellos, dos chicas y otro chico daban un paso al frente, junto con la chica que me tenia hipnotizado, para ponerse a la altura del chico musculoso. El otro chico no era tan alto y musculoso y había una chica menudita y pálida con enormes ojos negros a su lado; y la otra era muy alta, con una melena rubia, ojos verdes y muy buen cuerpo, pero no pude ver más, porque mis ojos aun estaban pegados a los de la chica hipnótica, no podía alejarlos de ella, ella era lo más hermoso que había visto en mi vida, me di cuenta en el medio segundo que pude apartar la vista de sus ojos, que tenía una piel súper blanca, unas cejas que enmarcaba sus ojos a la perfección, unos pómulos que resaltaban la belleza de su cara y unos labios, ¡Dios!! Que labios! ¡cómo me gustaría perderme en ellos!, eran tan rojos, tan perfectos, llevaba unos pantalones de piel que enmarcaba cada una de sus curvas, y créanme, eran muchas, una blusa de algodón blanca con flores que dejaba sus hombros descubiertos, un corsee por encima de esta dejando a la vista su diminuta cintura y unas botas altas con tacón de aguja que cubrían sus pantalones casi hasta la rodilla; y para rematar, para que fuera el ángel que enviaron a la tierra para volverme loco; un pelo que rodeaba su rostro y llegaba hasta la parte baja de su espalda, tan negro, tan lacio como la seda y tan abundante que la hacían la perfección más perfecta del universo; los más bello que mis ojos habían tenido el placer de ver.
- Necesitamos hablar contigo, disculpa que te interrumpamos, pero es urgente- dijo la chica de mis ojos ruborizándose. Si hubiese sido otra persona le digo que no, pero era ella, no tenia las fuerzas para decirle que no.
- ¿Qué necesitas hablar conmigo?-le dije alejándome de Saely y de repente sintiendo vergüenza por la posición en que me encontraba.
- Tiene que ser en privado- me dijo mirando disimuladamente a Saely, era tímida.
- ¿Por qué no entras Saely?- le dije sonriendo.
- ¿Estás seguro? No los conoces.- me dijo lanzándole una mirada envenenada a mi chica de ojos bellos.
- Tampoco te conozco a ti y me he defendido muy bien ¿no crees?- le susurré con una sonrisa en el rostro mirando su cuerpo de arriba a abajo.
- Está bien- me dijo con recelo – Estaré adentro.
La vi entrar por la puerta trasera del bar y me di vuelta para caer nuevamente en la profundidad de sus ojos.
- ¿Así está bien?- le dije sonriendo.
- Si. – me dijo mirándome de reojo.
- ¿Cómo te llamas?- me dijo el chico musculoso.
- ¿Cómo te llamas tu?- le dije mirándolo, llevaba puesto unos pantalones oscuros holgados de piel, una camisa mangas largas negra y botas negras.
- Gustav ¿Y tú?- me preguntó mirándome con arrogancia.
- Eícos ¿Y quiénes son ustedes?- le dije mirando a mi chica de desde su cabeza hasta los pies.
- Estos son Daniel, -dijo poniendo su mano en el hombre del muchacho.– Debbie –poniendo su otra mano en la chica menudita de ojos grandes- Y esa de allá es Egglys- dijo señalando con la cabeza.- Y yo soy Samara- dijo mordiéndose el labio, parecía nerviosa, como si quisiera decir algo pero sin saber cómo empezar.
- Mucho gusto- dije sonriendo, dando un paso hacia delante, queriendo estrechar su mano. - ¿Hay una fiesta de disfraces cerca?- le dije mirándolos a todos, llevaban puesta unas ropas extrañas.
- Lo mismo digo de ti – dijo el chico musculoso a la defensiva.
Me reí, este tipo y yo no nos llevamos bien y tengo la ligera sospecha de nunca será así.
- Okey ¿entonces para que soy bueno?- dije mirando la chica hermosa de arriba a abajo, pensando en muchas de las cosas en las que podría ser bueno si me dejara.
- Necesitamos tu ayuda.- dijo la chica menudita, Debbie.
- ¿Mi ayuda? Eso es nuevo, nadie nunca necesita mi ayuda. – le dije entrecerrando los ojos.
- Si, tu ayuda, eres nuestra única esperanza. – dijo la chica hermosa con ojos tristes; sus ojos no me habían permitido oír cuan hermosa era su voz.
- ¿En qué quieren que los ayude? – les dije con curiosidad.
- A salvar nuestro hogar. – dijo la rubia alta.
- ¿Y cómo puedo salvar su hogar? Si lo que necesitan es que les reconstruyan sus hogares puedo hablar con mis padres. …..–
- No, - me cortó la chica hipnótica moviendo la cabeza hacia los lados – queremos que nos ayudes a que no caiga en las manos del diablo. –
- ¿Disculpa? – le dije, pensando que tal vez escuché mal.
- ¿Acaso eres idiota? – dijo el chico musculoso enojado – Ella habló claramente y sé que entendiste lo que dijo.
- Si sé lo que dijo, pero pedí que lo dijera de nuevo para asegurarme que no la escuché mal, que en verdad no dijo una total estupidez. – le respondí con los ojos entrecerrados.
- ¿Te crees muy sabio?- dijo dando un paso adelante con los puños cerrados. Si estaba dispuesto a pelear yo también.
- Gustav, basta. – le interrumpió la chica rubia, Egglys.
- Se supone que necesitamos su ayuda, no vinimos aquí a pelear con él. – dijo Samara regañándolo. – Es en serio lo que te digo, nosotros venimos de Christalidah, somos Waihkhithecs y te necesitamos desesperadamente. – se le notaba la agonía en su voz.
Sabía que era una locura, que debí irme y dejarlos solos, no eran más que cinco chicos que subieron muy alto a las nubes y no sabían cómo volver, pero no le podía negar nada, a ella no, no podía soportar mirar sus ojos tristes.
-¿Y solo soy yo que los puede ayudar, no hay otros?- le dije convenciéndome de que lo que oía no sonaba tan loco como sabía que era.
- No, solo tú. – dijo Samara seriamente.

Pero a pesar de que trate de seguirle la corriente, no pude más, solo estaba perdiendo el tiempo con ellos, esto era una locura.

- Ok. – dije irónicamente dándome vuelta camino hacia el estacionamiento y mientras me iba escuché como la reclamaban a Gustav por haberme tratado mal y la verdad me gustó que le echaran la culpa de mi huida. Todos me siguieron hasta el estacionamiento.
- Por favor intenta escucharnos, tú eres nuestra única oportunidad. –me rogó Samara poniendo su mano en mi muñeca en un fallido intento para evitar que subiera a la moto y cuando lo hizo me sentí como nunca en mi vida, en ese momento solo quería abrazarla, besarla y tenerla siempre cerca de mí, olvidándome de todo y de todos, sin importarme que sea una adicta.
- Lo siento, pero no puedo. –le dije con todo el dolor de mi alma mientras me alejaba de ella, dejándolos a los cinco con las palabras en la boca.
Cuando iba a salir del estacionamiento, metí el freno, me quité el casco y les grité:
- ¡Solo váyanse a casa, chicos, mañana será otro día! – y seguí mi camino sin darles oportunidad de empezar de nuevo.

_________________________________________________________

Capitulo 5
Samara

-Eso no estuvo nada bien.- dijo Egglys decepcionada.
-Lo sé.- le dije tristemente, tenía la esperanza de que todo iba a funcionar bien.
- ¿Qué pasó chicos?- dijo Tadhilei sorprendida.
- Es un idiota, eso pasó. – dijo Gustav cruzándose de brazos.
- No digas eso Gustav, sabes que tú no te portaste bien.- dijo Egglys mirándolo enojadísima.
- Si, se supone que teníamos que ganarnos su confianza y tú desde el primer momento no hiciste más que atacarlo - dijo Daniel indignado.
- ¿Qué pasó chicos? – repitió Tadhilei en el mismo tono de antes.
- No nos creyó, se fue y nos miraba como si estuviéramos locos. – dije dolida, el primer chico que me gusta y cree que estoy loca.
-¿Se fue y no les dejó ni siquiera explicarles? – dijo Tadhilei decepcionada.
- Absolutamente nada, simplemente se fue montado en algo extraño.- dijo Debbie encogiéndose de hombros.
- Y no podíamos mostrarle lo que hacemos porque estábamos rodeados de gente y nos pediste que fuéramos discretos. – le dije avergonzada.
- Está bien chicos, no es su culpa. – nos dijo mirándonos a todos.
- ¿Y qué vamos a hacer?- le dije angustiada.
- No se preocupen hablaran con él cuando vuelvan. – nos dijo reconfortándonos.
-¿Y cómo lo encontraremos? – dijo Daniel encogiendo los hombros.
- El portal siempre los llevara hacia él, no importa donde esté.-
- ¿Y cuando podemos volver? – dijo Gustav y todos los miramos sorprendidos.
-¿Qué les parece mañana después de la escuela? – dijo Tadhilei entrecerrando los ojos.
- Está bien. – dije moviéndome hacia la puerta y haciéndole señas a los chicos para que me siguieran.
Nos despedimos de Tadhilei y volvimos a casa, en el camino ninguno dijo nada, supongo que estábamos sorprendidos por lo que acababa de pasar. Yo estaba más que sorprendida, estaba flechada, no podía sacar de mi mente el rostro de Eícos, es el chico más guapo que he visto en mi vida, pero no puedo hacerme ilusiones, estaba con esa linda chica, sin embargo, no puedo dejar de pensar en sus gigantes ojos verdes, que contrastan tan bien con su piel olivácea y ese pelo negro que se riza un poco en la punta, puntas que le llegan hasta el cuello, y el cuerpo todo musculoso y perfecto, se veía tan bien con esos extraños pantalones azul oscuro y camiseta ceñida al cuerpo, cubierta con un abrigo de piel negra, simplemente es la personificación de la belleza.
- ¿Y qué te pareció? – habló Debbie mientras entrabamos en nuestra cama después de un largo baño.
- Ese mundo sí que es extraño – le dije con indiferencia, porque sabía hacia donde iba el tema.
- No me refiero al mundo, tu sabes muy bien a que me refiero.-
- No, no sé. – le respondí observando como Egglys ponía los ojos en blanco.
- Me refiero a Eícos, idiota. ¿Acaso no lo viste?- habló exasperada, como si solo un tonto no hubiera notado su presencia, y en realidad es así.
- Aaah él. –
- Claro que él ¿cuál es tu problema, acaso estás ciega? –
- No, lo vi, es guapo, okey. – dije encogiéndome de hombros.
- ¿Guapo? Esta para morirse. – me dijo mirándome como si estuviera loca.
Dije sonriendo: - Esta bien, esta guapísimo, de verdad que si.-
- Estoy ansiosa por mañana, para volver a ir a ese lugar, era extraño, es como un sueño, vieron todos esos edificios enormes, las extrañas luces que había, no había ninguna esfera, no sé de donde provenía la luz, y todo ese ruido, y esas extrañas cosas que había en el terreno al que seguimos a Eícos y en lo que se fue montado, como me gustaría subirme a esa cosa.- nos interrumpió Debbie.
- Si – dijimos al unísono Egglys y yo.
Después nos quedamos dormidas… Y tuve un sueño extraño, el sueño más extraño que he tenido en mi vida. En el Eícos me estaba besando, no era un simple beso, era un beso con ferocidad, con pasión, no me dejaba respirar, estaba recorriendo todo mi cuerpo con sus manos, me tenía entre la pared y el, como tenia a la otra chica cuando lo vi, y de repente sentí como gemía y yo tampoco pude evitar gemir, entonces separó su boca de la mía, me miro a los ojos y susurró mi nombre entre respiraciones entrecortadas y fue el sonido más dulce y suave que he escuchado en mi vida.
- Samara, Samara……… su voz es tan bella, podría morirme escuchando esa voz.
- Samara- volvió a decir…. Espera esa no es lo voz de Eícos, era la voz de una chica, abrí los ojos insegura y ahí estaba Debbie reclinado sobre mí.
- Despierta tenemos que irnos-
- ¿Por qué me despertaste? – gemí.
- Dah, porque tenemos que ir a la escuela. -
- Ok – me lamenté levantándome de la cama.
El día pasó como una nebulosa, en clases no sé lo que dijeron, mi cuerpo estaba ahí, pero mi mente solo estaba en Eícos, todo lo que podía pensar tenía relación con él, sus ojos verdes, su pelo negro, su boca tentadora………….. ¿Pero que estoy pensando? Yo no puedo enamorarme, todo esto solo son negocios, el tiene su vida y va a volver a ella, y si me permito enamorarme de él voy a sufrir demasiado cuando el vuelva a su mundo, así que definitivo, no enamorarse de Eícos, solo relación profesional………. Pero es tan lindo.
- ¿Qué les dijeron a sus padres?- nos preguntó Tadhilei cuando íbamos camino a su casa, era la primera palabra que se decía desde que salimos de la escuela.
- Que nos iba a ayudar con los deberes, como una tutoría. – respondí.
- ¿Y no dijeron nada? –
- Nop. –
Llegamos a su casa, nos invito a pasar, y mientras bebíamos té Gustav le preguntó:
- Tengo una duda - estaba sentado en una de las sillas de su cocina - ¿si no sabias cómo llegar al otro mundo, cómo sabias acerca de él? –
- Una vez y leían mi sangre inmediatamente me llegaría toda la información que necesitaba, como si fuera un recuerdo reprimido. – dijo Tadhilei amablemente.
- Chicos, creo que esta vez es mejor si voy yo sola - estaba mirándolos a todos fijamente esperando su aprobación. –
- No. – dijo Gustav.
- Es más fácil, tal vez pueda convencerle mejor, si solo llego yo y no todos de golpe, recuerden que él no sabe nada, tendríamos menos distracciones y le podría explicar mejor, no va a pasar nada y si estuviera en peligro solo tendría que decir el conjuro. –
- Samara tiene razón. – dijo Egglys dando un vistazo alrededor de la mesa donde estábamos sentados. –
- Pero amor, va ir sola, eso no es seguro. –
- Ella sabe defenderse Gustav. – interrumpió Egglys tomando su manos entre las suyas.
- ¿Estamos todos de acuerdo? – les pregunté con ojos suplicantes.

Espero que lo disfruten!!!!!!
avatar
Leiram




Femenino

Edad : 26
Localización : San Fco. de Macorís, Rep. Dominicana

Volver arriba Ir abajo

Re: Capitulo 4 y 5 de Trilogía Christalidah: Mundos Paralelos

Mensaje por labebaramos el Dom Mar 20, 2011 10:57 pm

:D Wow, mi hermana es una mujer super completa..A parte de todo también es escritora, esta muy lindo! y eso q solo eh leido el inicioo..jejeje
avatar
labebaramos

Femenino


Volver arriba Ir abajo

Re: Capitulo 4 y 5 de Trilogía Christalidah: Mundos Paralelos

Mensaje por Leiram el Dom Mar 20, 2011 11:13 pm

Manitaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Gracias por entrar y por tu mensajeeee, pero manitaaaaaaa, ese este es el capitulo 4, el inicio de la historia es:
Trilogía Christalidah: Mundos Paralelos, entra ahi, para que sepas el inicio de la historia. Te quiero muuuuuuuuchooooo Manitaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!! Muaacccks. :heart: :cheers: :^;^: :alegr: :aplauso: :cantando amor: :muacks:
avatar
Leiram




Femenino

Edad : 26
Localización : San Fco. de Macorís, Rep. Dominicana

Volver arriba Ir abajo

Re: Capitulo 4 y 5 de Trilogía Christalidah: Mundos Paralelos

Mensaje por ♥...LaDyLoVe...♥ el Lun Mar 21, 2011 12:53 am

tenia raxon m lo qdo completito al chico jeje m encano lei como digo va genial la historiaaa
avatar
♥...LaDyLoVe...♥




Femenino

Edad : 27
Localización : san luis Argentina

http://myadiccionperfecta.activoforo.com

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.