IMPORTANTE:
ERES NUEV@?
Click AQUÍ para presentarte en el foro, es importante que leas las NORMAS para una buena armonía entre la comunidad.
Y si deseas unirte a cualquiera de los STAFF puedes pedir el ingreso a cualquiera de las administradoras. Y por último, que disfrutes tu estancia por acá.
Buscar
 
 

Resultados por:
 

 


Rechercher Búsqueda avanzada

Deja Tu mensaje!!!

Historia corta: La llegada de Los Bellators

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Historia corta: La llegada de Los Bellators

Mensaje por Leiram el Sáb Oct 22, 2011 1:59 am

Bueno, esta historia la escribi para un concurso en un foro, me pedían cosas ''específicas'' para escribirla. Por eso modifiqué nombres y títulos, para evitar problemas. Pero ''ACLARO'' la historia es di mi total ''AUTORÍA''


La Llegada de los Bellators



Ellos vienen… ¿Quiénes? ... Los Bellators… ¿Qué son?... El mayor respaldo de su gente… ¿A qué vienen? … A llevarte… ¿Para qué? … Para salvarse... ¿De qué?... De su perdición… ¿Cuándo vendrán? … Muy pronto… ¿Adónde iré? … A su tierra… ¿Sufriré?

Ariel Batís despertó con un sobresalto de su sueño, o mejor dicho, de la pesadilla que llevaba atormentándola los últimos meses. No entendía por qué después de toda una vida de saber, leer y tener las pruebas concretas de la existencia de los Bellators sin haber tenido miedo, justo empezaba a temerles. Tal vez era por la atmósfera que se respiraba. Todo el mundo estaba en tensión por la llegada de ellos; que sería pronto, eso era lo anunciado, los Bellators llegarían mañana; y no era nada del otro mundo atemorizarte, cuando cada dos por tres se te acercaba un loco advirtiéndote sobre eso.

Se levantó del sucio catre, en el sucio cuarto y quitando la capa de polvo negro con sus dedos se miró al espejo. Miró fijamente su cara de mejillas hundidas y boca agrietada, recordando que iría con los Bellators, porque era una chica sin enfermedades, atlética y dentro de los 0-30 años, así que al hacer el censo había quedado como candidata principal junto con el otro millón de chicos.

Para algunos, ir con los Bellators significaba esperanza, en realidad no se sorprendía por eso. Cualquiera daría todo para escapar del pedazo de tierra viva que quedaba en el mundo. En los raídos libros de texto con los que le enseñaban a leer se hablaba de lo inmenso que alguna vez había sido su planeta, pero hoy no era más que pura mugre viviente, y ellos no eran más que puros humanos viviendo entre mugre, que alguna vez, hace algunos años, habían sido productivos, felices, y sobre todo limpios.

Cuando salió de la pequeña casucha de zinc y cartón al frío de la mañana, alzó la vista para ver el cielo nublado que cubría todo el planeta Tierra. El sol ya no salía desde hacía años. Eso dificultaba la alimentación, las plantas ya no crecían, ya nada prosperaba, se estaban muriendo de hambre, lo sabía muy bien. Todos lo sabían. Por eso se aceptó hacer el trato con los Bellators . Para tener una vida mejor. Se eligió desde niños a jóvenes; los padres queridos pensando en sus hijos.
De camino a comer la asquerosa mezcla, pero extrañamente rica que servían en el comedor de su sección cada mañana, se topó con su mejor amiga y hermana Shiana Abaptisk (Shia, como todos le decían) ésta la vio de lejos y de inmediato en su deteriorado rostro se dibujó una sonrisa y esquivando toda la basura a su alrededor lograron encontrarse.

-¿Qué tal la mañana, florecita?- preguntó entusiasmada su amiga (ella era de las que veía la nueva esperanza).
-¿Tú cómo crees? – le dijo irónicamente.

-Ahh, cambia ese ánimo. Mañana empieza una nueva vida para nosotros, ya verás, vamos a estar llenas de comida y ropa, y agua ¿Qué tendremos que trabajar para ganarlo? Sí. Pero aquí igual trabajamos y no nos ganamos nada de eso. ¿Qué vamos a extrañar a nuestras familias? Por supuesto, pero esto es lo mejor para todos y ellos lo saben, así que alégrate florecita. – dijo pasándole el brazo por los hombros en un cálido abrazo.

Ariel pensó que tal vez si ella tuviera familia a la que extrañar… pero su familia había muerto hace años. Sólo estaba ella, así que decidió no preocuparse más, porque total, no dejaba a nadie atrás.

Por más que lo intentó, Ariel no pudo evitar sentirse melancólica por la partida. Todo cuanto la rodeaba eran madres, hermanos, padres y abuelos con rostros tristes, bañados en lágrimas, despidiéndose de sus seres queridos.

Cuando terminó su trabajo en el basurero, una mugrienta fosa llena de desperdicios acumulados por más de 2 siglos en el que ahora tenían que indagar para ver si conseguían, no importa qué, pero algo que les fuera útil en algo, dio una vuelta por última vez en su sección, viendo según hacía el recorrido, las pequeñas casuchas de zinc apiñadas unas contra otras, los caminos que alguna vez habían sido calles, y las basuras que el viento húmedo arrastraba por éstos. Se adentró a los callejones más peligros; se grabó hasta el último detalle de todo, porque pese a la vida miserable que tenían, ese era el lugar al que llamaba hogar.

Sólo después de sentir que sus pies no podían dar un paso más, se dirigió a su casucha. En la entrada la esperaba de pie el chico que había ocupado su mente los últimos años, Lukah Skitogrofs. Con una sonrisa deslumbrante se acercó a él.
-Hola, extraño – le dijo nerviosa, con las manos dentro de su raída chaqueta.
-Hola, extraña – dijo él ladeando la cabeza.

-¿Qué te trae por aquí? – le preguntó a cercándose más a él, hasta estar tan cerca que podía sentir su aliento.

-Tú – susurró Lukah en sus labios y perdiéndose en su beso se dijo a sí misma que no había por qué preocuparse. Estaba por llegar a una nueva tierra de oportunidades y lo haría junto al chico que amaba.

Pues resulta que todas y cada una de las sensaciones que sentía esta chica por la llegada de los Bellators eran reales. Ellos no llegaron en paz cómo todos creían. Llegaron destrozando todo, buscando hasta el último individuo joven, vivo en la Tierra. Sin importarles a quien mataban para conseguirlo.

Cuando todo lo que se veía en la Tierra era sangre, cuerpos con extremidades faltantes, casuchas destruidas, personas llorando la pérdida de sus seres queridos y luego huyendo para no morir ellos, se marcharon en sus naves con los más de 10 millones de habitantes que ellos mismos dejaron vivos en todo el planeta Tierra. Y ahí emprendió el viaje de la humanidad hacia el peor destino que podrían conocer.

[right]L31r@m R@m0$

Quieres continuar leyendo la historia corta?? Sólo tienes que ir a:
http://www.milibretapersonalizada.blogspot.com/
:CH:

Estoy trabajando en ella para hacerla todo un libro :CHAVORGANZADO:
Así que dejen sus comentarios y diganme que les gustaría ver en ella
:CHBAILANDO: :CHHI:

avatar
Leiram




Femenino

Edad : 27
Localización : San Fco. de Macorís, Rep. Dominicana

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.